
uienes se oponen a la libertad de asesoramiento son en realidad opositores de aquellos que han cambiado sus vidas con éxito y de aquellos que algún día desearán hacerlo. Intentar prohibir la terapia de cambio de orientación sexual ya es bastante malo. Intentar prohibir el asesoramiento sobre cuestiones de identidad de género, basándose en un juego de manos, es indefendible.