
Cabe destacar lo común que resulta constatar que quienes se dedican a la salud, a veces por efecto de la rutina y el acostumbramiento que implica, otras veces para evitar que la experiencia del dolor lo afecte a uno, otras por cansancio intenso o aturdimiento ante situaciones que inquietan a la conciencia, etc., acaban por tomarse a la ligera situaciones que en realidad son dramáticas.