
Se hace necesario constatar en primer lugar que en la práctica clínica y atención primaria existe el uso de prescribir ciertos fármacos para unas indicaciones terapéuticas que no han sido autorizadas, conocido como uso off-label o FFT (fuera de la ficha técnica). Lejos de lo que podría parecer, de antemano, debe significarse que ello no implica una praxis ilegal, prohibida o peligrosa, ni supone un uso inadecuado o experimental; reconociéndose además ciertas ventajas a este empleo de los medicamentos, si bien siempre que se realice dentro del marco legal vigente que explicaremos